Qué es Pencak Silat

Pencak Silat (habitualmente denominado únicamente como ‘Silat’) es una forma de cultura de origen indonesio que hoy en día es practicado en todo el mundo por más de 20 millones de personas aunque son las regiones de Indonesia, Malasia, Singapur y Brunei las más importantes al respecto.

El Silat ha desempeñado un papel importante en la historia y la cultura de los pueblos indonesio y malayo. Las raíces del Silat están en las antiguas danzas tradicionales (con cientos de años de influencia en la vida de los pueblos) y en los movimientos de los animales característicos de la zona: tigre, dragón, búfalo, etc.… creando así un conjunto único y totalmente diferente a los conocidos hoy en día.

La danza unida a la máxima eficacia con más de 20 armas originales y con formas de combate desconocidas por sus primitivas raíces, serán técnicas obligatorias para todos sus practicantes. El Silat es una forma de cultura en la que el arte marcial es su aspecto más externo, con una gran riqueza de aspectos internos: respiración, meditación, concentración, equilibrio… ideales para el desarrollo tanto físico y mental sin diferencias de edades y sexos.

Tradicionalmente, el Silat formaba parte de la educación de todos los jóvenes y era parte del camino de un niño hacia la madurez. A día de hoy, Pencak Silat es una de las actividades extracurriculares que se enseñan en las escuelas de Indonesia.

El Silat desarrolla el equilibrio y la economía de movimientos en cada individuo. Siendo un arte marcial basado en el contraataque, implica un cuerpo a cuerpo completo con golpes, agarres y luxaciones. Además, es habitual el uso de diferentes tipos de armas de filo, madera o tela. Puede practicarse por puro deporte y forma física, por la belleza estética del arte o por la oportunidad de aprender uno de los pocos sistemas de artes marciales tradicionales completos que quedan en el mundo.

El Silat en un arte de combate caracterizado por los ataques rápidos y contundentes frente al adversario, los movimientos de contraataque son muy seguros y sus posiciones son totalmente engañosas. La variación de niveles de altura de ataque y defensa con combinaciones realmente desconocidas en otras artes marciales, sirven para darse cuenta de su exclusividad.

Al estar basado en el contraataque, el practicante de Silat prefiere que el atacante se mueva antes de entrar en acción. Ante un ataque, los mandamientos del practicante (denominado como ‘pesilat’) son: ligereza, rapidez y, sobre todo, la utilización del engaño con contraataques perfectamente estudiados. Además de esto, es importante el uso de la fuerza del adversario en nuestro propio beneficio, sin necesidad de centrarse únicamente en los golpes de puño o pie, pues el practicante sabe hacer uso de todo su cuerpo.

En Indonesia hay un dicho que define muy bien este concepto de contraataque:

“Yo no vendo, pero si tu quieres comprar, yo vendo…”
     

El Silat mejora y refuerza la autoconciencia, la autodisciplina, la integridad, la responsabilidad, la lealtad y la cooperación entre sus practicantes.